viernes, 24 de abril de 2015

What if...?

Si salgo volando por la ventana,
extendiendo mis brazos
hacia el infinito
y enriquecer mi esencia
que guardo en la billetera
para no extraviarla
entre el polvo y las ratas...
Si aprovecho un suspiro
para atravesar el extenso espacio
que está entre mi latido y mis manos;
si ese suspiro
transmutara el aliento
por simple código morse
que mis ojos detectan...
Pero entonces siento el húmedo muro;
siento las cadenas tensarse
cuando mi corazón extiende sus brazos;
y neciamente pregunto:
"¿Y qué si..., y qué si...?"
Sólo entonces cierro los ojos
y la libertad fluye entre los colores;
corro a través de las notas
que se agolpan en mi cara.
I'm not here at all..., I'm beyond there!

miércoles, 15 de abril de 2015

Decir "amigo"

Decir "amigo" no es
un halago para que
me compres mercancía;
no es una cáscara
al viento abandonada.
No es, tampoco,
un halago baladí
al sol marchito.
SI te digo amigo,
es porque Dios nos separó
al nacer con guillotina;
porque en tu alma y la mía
están las marcas
de nuestra común identidad.
Si te digo amigo,
es porque mi alma
disfruta de los micróbicos detalles:
una partida de juego
apostando propiedades;
el superhéroe de la infancia
que se esconde tras las canas;
confidencias musitadas después
de un "no lo vuelvo a hacer";
un secreto compartido
entre versos borroneados;
o una tarde acuática
entre cuencos de té.
Amigo, que mis palabras
naveguen recuerdos arriba
y lleguen a tus ojos.
Que reverdezcan nuestras hojas
y, cuando me veas,
podamos obsequiarnos
un eterno abrazo
al compás de la luz.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Estructuras paradójicas

Mírame atentamente: 
¿qué me diferencia de ti?
Te aterra lo que encuentras
porque yo exhibo, 
abiertamente,
lo que me arrebataron,
lo que estaba escrito 
en mi superficie.

Escucha con cuidado: 
en el viento encontrarás mis palabras.
Palabras que se encarnan,
que recorren cada nervio,
que el aire se las lleva
y que deposita en tu corazón.
Palabras que brotan de la tierra
y que se enraizan en 
una profunda verdad.
TÚ ERES YO.

Me encuentras en cada esquina,
amanecen tus ojos cada noche
con sólo el tenue color 
que refulge en una esquina.
Al acecho, como el carbón
que se transforma lentamente.
Levántame, atesórame,
llévame como insignia:
YO SOY QUIEN TE DEFINE.

Y cuando vengan encubiertos,
muéstrame en todo mi esplendor,
que retrocedan, aterrados,
al descubrir que yo también estoy
en lo más íntimo de su diamantina esencia,
que me han negado,
que me han querido cambiar
por oro de tontos.
Yo los observaré
desde el interior de mis órbitas,
y les estrecharé de tal forma
que los abrasaré desde los huesos
hasta la punta del pelo.

...comienza a amanecer.

(Puebla, 2 de noviembre de 2014).